Miembro del “Zywiec Group”, los orígenes de la fábrica “Lezajsk Beer” se remontan al año 1525. Los maestros cerveceros han perfeccionado la cerveza Lezajsk a lo largo de generaciones, siendo una de las más conocidas en Polonia.
Miembro del “Zywiec Group”, los orígenes de la fábrica “Lezajsk Beer” se remontan al año 1525. Los maestros cerveceros han perfeccionado la cerveza Lezajsk a lo largo de generaciones, siendo una de las más conocidas en Polonia.
Diariamente se colocan en el sistema de limpieza de la fábrica numerosos palets con cajas de botellas vacías para proceder a limpiarlas. Esta operación corre a cargo de una grúa, que ejecuta un total de 1,1 millones de movimientos de posicionamiento al año. Originalmente las válvulas hidráulicas de la grúa se conmutaban mediante contactores. No obstante, las elevadas cargas inductivas quemaban constantemente los contactos de los contactores, lo que impedía que superasen una vida de servicio operativo superior a dos años en esta aplicación. Las paradas imprevistas se producían con demasiada frecuencia. Las consecuencias en cifras: si la grúa deja de funcionar durante tan sólo una hora, el número de botellas sin limpiar, y consiguientemente sin rellenar, asciende a 57.600 unidades.
Los relés de estado sólido ofrecen una solución duradera
Esta era la situación cuando la fábrica cervecera “Lezajsk Beer” empezó a buscar una solución más duradera, consiguiendo solventar el problema gracias a los relés de estado sólido de tres fases de Weidmüller. Los relés de estado sólido son insensibles a las cargas inductivas, no sufren desgaste y son totalmente silenciosos. Tras una satisfactoria prueba de los componentes en la aplicación, los responsables de la toma de decisiones en “Lezajsk Beer” optaron por sustituir gradualmente todos los contactores por los relés de estado sólido de Weidmüller.
La elevada fiabilidad de los nuevos módulos incorporados ha permitido a la empresa cervecera reducir notablemente los gastos de mantenimiento de la planta de limpieza de botellas. Las paradas o interrupciones en la producción provocadas por contactos quemados han pasado a la historia.