Grandes logros técnicos en equipo

400 hectáreas, 1,5 millones de módulos fotovoltaicos, una potencia de salida de 143 MWp, una inversión de 434 millones de euros y tan solo once meses para completar el proyecto: estos son algunos de los impresionantes datos de la que actualmente es la mayor instalación fotovoltaica de Europa, construida por EDF cerca de Nancy, en Francia

Grandes logros técnicos en equipo

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"Comprensión completa de los requisitos del proyecto, clara diferenciación en el diseño técnico e implementación de las soluciones de conectividad: estos fueron los criterios clave que aplicamos para seleccionar a nuestros socios", explican los Sres. Vendier y Panico, del grupo francés de ingeniería Spie. "Estas son precisamente las cualidades por las que elegimos a Weidmüller para nuestro proyecto. El equipo se ganó nuestra total confianza durante toda la colaboración escuchando activamente nuestras necesidades y realizando grandes logros técnicos".

Soluciones específicas para un proyecto récord

1.200 cajas de conexión secundarias y 300 cajas de conexión primarias con monitorización integrada: este era el requisito que debía satisfacer Weidmüller. Instaladas entre los módulos solares y el inversor de energía, las cajas de conexión del generador combinan las corrientes generadas. Constituyen un componente de conexión óptimo y permiten el funcionamiento eficiente de instalaciones a gran escala, como el proyecto de EDF.

Weidmüller ya ha desarrollado una serie de configuraciones estándar basadas en los requisitos recurrentes de sus clientes. Sin embargo, como ocurrió con este gran proyecto en Francia, Weidmüller también implementa soluciones específicas, especialmente adaptadas a la arquitectura individual de las grandes instalaciones.

Las cajas de conexión secundarias instaladas en los módulos fotovoltaicos contienen fusibles, un interruptor aislante y protección contra sobretensiones con control remoto. Tienen una tensión de salida de 712 V o 760 V y una corriente nominal de 10 A a 70 A.

Se conectan a través de cables de aluminio enterrados a las cajas de conexión primarias, que se alojan junto con los inversores de potencia y los transformadores en los armarios de distribución locales. Cada caja de conexión primaria está conectada con alrededor de 20 a 26 cajas de conexión secundarias y está equipada con módulos para medir las corrientes de cadena. Esto permite optimizar constantemente el rendimiento de las instalaciones.

Los cables de alimentación que conducen la corriente de entrada a las cajas de conexión secundarias están conectados a bornes modulares de alimentación WDU y a bornes brida-tornillo tipo perno WFF con una superficie de contacto de hasta 300 mm². Además, están protegidos por un fusible. Los bornes modulares WDU y WFF han sido certificados por Weidmüller para aplicaciones de CC de 1.000 V después de una prueba de descarga parcial con corriente continua.

A primera vista, el grosor del aislamiento, las dimensiones de los bornes y otras características físicas no parecen adecuadas para aplicaciones de corriente continua. Sin embargo, las diversas características deben considerarse en conjunto. Por esta razón, Weidmüller ha certificado cada tipo de borne modular individualmente para este tipo de aplicación. La corriente de salida de las cajas de conexión primarias puede ser superior a 1.000 A. Cada distribuidor transmite 33 kV a la estación de conmutación situada a 15 km, donde aumenta a 63 kV y alimenta la red RTE.

Desarrollo y fabricación en tiempo récord

Antes de comenzar la fabricación de las cajas equipadas, Weidmüller desarrolló prototipos de las cajas de conexión secundarias y primarias de acuerdo con las especificaciones de Ingérop, la empresa asesora de ingeniería contratada por EDF. El criterio era que las cajas debían ajustarse a las normas francesas sobre corriente continua y a las normas relativas al montaje de instalaciones fotovoltaicas acordes con las directrices prácticas UTE C 15 712.

"Basándonos en las especificaciones de Ingérop, hemos desarrollado cajas de conexión de generadores que están cuidadosamente adaptadas a los sistemas fotovoltaicos y que se ensamblan y prueban en consecuencia. Aquí fue donde pudimos destacar con nuestra amplia experiencia práctica y de mercado", recuerda el gestor de cuentas clave de Weidmüller, Vincent Fiévet.

"Gracias a que estamos familiarizados con las normas técnicas francesas, pudimos proporcionar al cliente soluciones que cumplieran plenamente las normas aplicables. Por lo tanto, nuestros prototipos superaron las pruebas en la aplicación con gran éxito".

Para cumplir el apretado calendario, las líneas de fabricación de Weidmüller funcionaron a plena capacidad: entre junio y noviembre de 2011, cada día salieron de las líneas de fabricación de Barcelona 30 cajas de conexión secundarias y 5 cajas de conexión primarias.

"Para lidiar con un volumen de fabricación tan alto bajo presión de tiempo, se requiere un compromiso absoluto", comentan los Sres. Vendier y Panico de Spie.

"En este punto Weidmüller volvió a desmostar unos valores que significan mucho para nosotros, como la cercanía al proyecto y la aceptación proactiva de responsabilidad. En el personal de Weidmüller, hemos encontrado un socio que nos ha impresionado en igual medida con su actitud resolutiva y su realismo: una combinación óptima en un proyecto con un calendario apretado como este."

Además de Spie, EDF contrató a otras dos empresas para que implementaran el proyecto: Clemessy e Ineo. Las tres empresas tienen algo en común: confiaron a Weidmüller el diseño, el desarrollo y la fabricación de alrededor de 1.500 cajas de conexión de generadores en un tiempo récord y quedaron completamente satisfechos con los resultados.